Una denuncia grave

Hay denuncias que no pueden ser tomadas a la ligera, especialmente cuando involucran a nuestros niños, al sistema educativo y al uso de recursos públicos.
La supuesta existencia de organizaciones no gubernamentales que estarían pagando dinero para obtener cupos en las escuelas públicas destinados a estudiantes haitianos requiere una investigación seria, transparente y sin prejuicios.
Porque, una cosa es garantizar el derecho a la educación de todo niño que se encuentre en territorio dominicano, y otra muy distinta sería que alguien esté utilizando dinero para comprar espacios dentro de las escuelas públicas, desplazando a estudiantes o manipulando los mecanismos oficiales de inscripción.
Si la denuncia es falsa, debe aclararse públicamente y protegerse el buen nombre de quienes han sido señalados. Pero si es cierta, estaríamos ante un hecho de extrema gravedad que podría involucrar corrupción, tráfico de influencias y una utilización irregular de un servicio que pertenece a todos los dominicanos.
El Ministerio de Educación tiene la responsabilidad de investigar hasta las últimas consecuencias. ¿Quién estaría recibiendo ese dinero? ¿Quién autoriza los cupos? ¿Qué organizaciones estarían detrás de esas operaciones? ¿Cuántos estudiantes han sido beneficiados mediante ese supuesto mecanismo? Y, sobre todo, ¿han sido perjudicados otros niños que legítimamente buscaban un espacio en las aulas?
La educación pública no puede convertirse en un mercado donde quien paga obtiene un cupo. Tampoco podemos permitir que un tema tan delicado sea utilizado para alimentar xenofobia o discriminación contra los estudiantes haitianos.
La respuesta debe ser institucional: investigar, transparentar y sancionar si existen responsables.
Porque en las escuelas públicas no se pueden vender cupos, ni comprar privilegios. Allí debe existir una sola regla: igualdad, legalidad y transparencia.
Si alguien está haciendo negocio con la educación de nuestros niños, no estamos frente a un simple escándalo. Estamos frente a una amenaza contra la confianza en el sistema educativo y contra el derecho de todos a recibir un trato justo.
Será por eso que tantos niños dominicanos no tienen cupos?